El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado este martes que la Justicia "haga justicia" tras conocerse el auto del juez Juan Carlos Peinado que procesa a su esposa, Begoña Gómez, y propone que sea juzgada por un jurado popular por presuntos delitos de malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida. Desde Pekín, al término de su encuentro con el presidente de China, Xi Jinping, Sánchez ha mostrado su convicción de que "el tiempo va a poner todo y a todos en su sitio", aunque ha evitado realizar declaraciones más contundentes sobre la decisión judicial.
"Yo lo que le pido a la Justicia es que haga justicia, que la Justicia haga justicia", ha manifestado el jefe del Ejecutivo en rueda de prensa, respondiendo así a las preguntas de los periodistas españoles desplazados a China. Preguntado en dos ocasiones sobre si comparte la "vergüenza" expresada por el ministro Félix Bolaños o si le molesta que los autos del juez coincidan con sus viajes al extranjero, Sánchez se ha limitado a responder: "Ya he contestado".
Prudencia desde Pekín para no elevar la tensión
El presidente ha optado por mantener la prudencia que le caracteriza en sus comparecencias internacionales, evitando elevar el tono en un momento de máxima tensión institucional. Aunque en privado su equipo en Moncloa expresa indignación por la decisión de Peinado, Sánchez ha preferido no entrar en valoraciones que pudieran interpretarse como un cuestionamiento directo de la independencia judicial.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, sí había expresado públicamente su confianza "absoluta" en que un tribunal "imparcial" revierta el auto del magistrado, unas declaraciones por las que el Partido Popular ha solicitado su dimisión.
El viaje a China: relaciones estratégicas y acuerdos comerciales
La comparecencia de Sánchez se enmarcaba en su visita oficial a China, la cuarta en cuatro años, a la que las autoridades del gigante asiático han concedido un mayor rango diplomático. El punto central del encuentro con Xi Jinping ha sido el estrechamiento de las relaciones bilaterales, que ahora alcanzan el estatus de "diálogo estratégico", el nivel que Pekín reserva para los países con los que mantiene una relación "más estrecha y estable".
El presidente ha destacado que el viaje permite avanzar en "tres objetivos muy claros". En primer lugar, la constatación de que las relaciones entre España y China "gozan de muy buena salud", tras establecerse la asociación estratégica integral en 2005 y firmarse un plan de acción trianual en 2025. En segundo lugar, la firma de 19 acuerdos con el primer ministro chino, Li Qiang, que persiguen una relación económica y comercial "más sana y equilibrada", ante un déficit comercial de Europa y España con China que el presidente ha calificado de "excesivo".
De los acuerdos económicos, cinco buscan ampliar el acceso de productos agroalimentarios españoles en China; cuatro impulsan las exportaciones y el desarrollo de capacidades de transporte e infraestructuras; y uno más protege las denominaciones de origen españolas. Sánchez ha recordado que, gracias a los acuerdos firmados el año pasado, las exportaciones españolas han crecido un 7%, aunque el déficit comercial ha aumentado por el mayor volumen de importaciones.
"Hacia un nuevo orden multipolar"
El tercer objetivo de la visita, según Sánchez, es avanzar "hacia un nuevo orden multipolar mucho más estable", construyendo relaciones "desde el respeto, siendo pragmáticos y tratando de tener una mirada compartida sobre la prosperidad". El presidente ha explicado que, en un contexto de defensa del orden internacional, lucha contra la emergencia climática y resolución de conflictos mediante la paz, está "en el interés de España y la UE estrechar los lazos con China".
"Lo que queremos es poder contribuir de forma activa a la creación de un nuevo orden global que traiga la paz definitivamente al mundo", ha resumido Sánchez, quien ha reconocido haber hablado con Xi de la "grave situación" en Ucrania, Gaza, Irán y Líbano. El mandatario ha animado al Gobierno chino a "continuar contribuyendo de forma activa a reformar" el sistema de gobernanza multilateral, advirtiendo que el orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial está siendo "desgraciadamente socavado por actores no menores".
El papel de China en el conflicto con Irán
Preguntado sobre los movimientos que pueda realizar Pekín para detener la escalada bélica en Irán, Sánchez ha señalado que "se me antoja muy difícil encontrar otros interlocutores que puedan desanudar esa situación provocada en Irán y en el estrecho de Ormuz más allá de China". El presidente ha subrayado la importancia del papel que pueda jugar el gigante asiático para hallar "vías diplomáticas que cesen con esta guerra y que contribuyan a la estabilidad y la paz".
Sobre si sus mensajes acerca del deterioro del orden internacional pueden afectar a la relación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Sánchez ha esgrimido que la posición de España en política exterior está siendo "coherente" y, por tanto, "no debe ofender a nadie". El mandatario ha abogado por un mundo gobernado por reglas en el que no quepa "la ley de la selva", expresión también empleada por Xi Jinping durante el encuentro.
Victoria en Hungría y cumbres progresistas en Barcelona
El líder socialista se ha mostrado "muy contento" por el triunfo del candidato opositor Péter Magyar frente al primer ministro ultra Viktor Orbán en las elecciones de Hungría del pasado domingo. Sánchez ha calificado el resultado de "victoria de Europa y de la democracia" y lo ha visto como un ejemplo de que "las olas se pueden parar".
El presidente ha enfatizado también la importancia de las cumbres internacionales que esta semana reunirán a dirigentes progresistas en Barcelona: la Global Progressive Mobilisation, promovida por la Internacional Socialista y el Partido de los Socialistas Europeos, y la IV Reunión en Defensa de la Democracia, en la que participará junto a los presidentes de Brasil, Colombia, México y el Consejo Europeo.
"Es importante que los gobiernos y partidos progresistas nos unamos para trasladar a la ciudadanía que pertenecemos a algo que va más allá de la política doméstica y de nuestras fronteras", ha apuntado Sánchez desde Pekín. Para el presidente, es necesario "tener mirada positiva, humanista, de avance y compromiso ante los retos que tiene la humanidad por delante, de trabajo conjunto frente a los que hacen de la reacción, el odio, la fragmentación y la polarización su forma de entender y practicar la política".
Fuentes: El Independiente, declaraciones de Pedro Sánchez en Pekín, Moncloa, Ministerio de la Presidencia, documentación sobre la visita oficial a China
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