Barcelona cobrará por aparcar en las playas desde el 1 de abril


 

Ya ni estacionar gratis se puede. Parece una broma, pero no lo es. A partir del 1 de abril, Barcelona cobrará por aparcar en las playas. Y uno se pregunta: ¿para qué pagamos impuestos de circulación? ¿Para qué sirven los impuestos que se destinan al uso de las vías? Si al final, entre parquímetros y medidas similares, hacen con el suelo de todos un negocio para recaudar.
El Ayuntamiento pondrá en marcha el sistema de estacionamiento regulado en la zona azul del litoral. Con un total de 316 plazas. Estas se distribuirán en los barrios de la Vila Olímpica del Poblenou y el Poblenou.
Durante este periodo, el parking de pago en las playas estará operativo de lunes a domingo. Incluidos festivos. De 9:00 a 20:00 horas. Con un límite máximo de dos horas por vehículo.

Las calles afectadas

Las plazas, señalizadas en azul, se ubican en vías concretas del litoral. La avenida d'Icària. La calle de Salvador Espriu. La avenida del Litoral. Coincidiendo con el aumento de visitantes en primavera y verano.
El precio variará según el distintivo ambiental del vehículo y la demanda de cada zona. Con dos niveles diferenciados.

Las tarifas

En la Tarifa A, zonas con mayor demanda, los vehículos de 0 emisiones pagarán 1,25€ la hora. Los ECO, 2,50€. Los C, 3,25€. Los B, 3,50€. Y los sin distintivo, 3,75€ la hora.
En la Tarifa B, resto de zonas reguladas, los vehículos de 0 emisiones pagarán 1,15€ la hora. Los ECO, 2,25€. Los C, 3,00€. Los B, 3,25€. Y los sin distintivo, 3,50€ la hora.
Para pagar, el Ayuntamiento recomienda la aplicación móvil SMOU. Disponible tanto para dispositivos Android como iPhone. Permite gestionar el estacionamiento de forma digital. Activar y detener el tiempo de uso en tiempo real. Y abonar únicamente los minutos exactos ocupados. Evitando pagos innecesarios en el parquímetro.

Lo que nadie te cuenta de esta medida

Aquí es donde toca preguntarse las cosas.
Porque cada año es lo mismo. Llega el buen tiempo. Llegan los visitantes. Y llegan las medidas que hacen más caro disfrutar de lo que es de todos.
Las playas son públicas. El acceso es libre. Pero si para llegar tienes que pagar por aparcar, el acceso libre deja de serlo.
316 plazas. Dos horas máximo. Once horas diarias de pago. Siete días a la semana. Incluidos festivos.
Haz cuentas. Una familia que va a la playa un sábado. Dos horas. Distintivo C. 6,50€ solo por aparcar. Si se quedan más tiempo, otro ticket. Si vuelven por la tarde, otro ticket.
Al mes de verano, son cientos de euros. Solo por aparcar.

La pregunta del millón

¿Dónde va ese dinero?
El Ayuntamiento dice que es para regular el tráfico. Para evitar que la gente deje el coche todo el día. Para fomentar el transporte público.
Todo muy bonito. Pero los impuestos de circulación ya existen. Los vehículos ya pagan por usar las vías. Y ahora resulta que usar las vías cerca de la playa cuesta extra.
Hay quien dice que es una medida ecológica. Para desincentivar el coche. Pero entonces, ¿por qué el transporte público no es gratis o mucho más barato? ¿Por qué las líneas de autobús a las playas no se refuerzan en verano?
Hay quien dice que es una medida de gestión. Para rotar los vehículos. Pero dos horas máximo en una playa en agosto es insuficiente. Las familias no van a la playa una hora. Van medio día. O el día entero.

Las preguntas que quedan abiertas

¿Por qué el periodo es de abril a septiembre? ¿No hay visitantes en octubre? ¿No hay tráfico en marzo?
También cabe preguntarse: ¿cuánto recauda el Ayuntamiento con esta medida cada año? ¿Hay transparencia sobre ese dinero?
Y sobre todo: ¿hasta cuándo el espacio público se convertirá en una fuente de ingresos para las arcas municipales?

Así nos va

316 plazas. Desde el 1 de abril. Hasta el 30 de septiembre. Once horas diarias. Siete días a la semana. Incluidos festivos. Las playas son públicas. El acceso debería ser libre. Pero cuando aparcar cuesta hasta 3,75€ la hora, el acceso libre es un espejismo. Los impuestos de circulación existen. Los vehículos pagan por usar las vías. Y ahora resulta que usar las vías cerca del mar cuesta extra. El Ayuntamiento dice que es para regular. Para gestionar. Para fomentar el transporte público. 
Pero el transporte público no es gratis. Las líneas no se refuerzan. Y las familias siguen yendo a la playa. Porque es verano. Porque es su derecho. Porque las playas son de todos. O deberían serlo. 
Al final, la pregunta no es si la medida es necesaria. Es quién se beneficia. Porque cuando el suelo público se convierte en negocio, alguien gana. Y ese alguien no somos los que pagamos.


Fuentes: El Confidencial, Ayuntamiento de Barcelona, SMOU
© SOS RADIO ESPAÑA — www.sosradioespaña.es
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