Hay cosas que se dicen en voz alta. Y hay cosas que se hacen en silencio. Esta es de las segundas.
La Generalitat de Cataluña ha destinado desde 2020 un total de 8.904.752 euros a entidades, fundaciones, editoriales y medios con implantación en la Comunidad Valenciana. Vinculados a la promoción del catalán y al espacio cultural pancatalanista.
Casi nueve millones de euros. En seis años. Con dinero público catalán. Pero dinero público al fin y al cabo.
Los datos vienen del portal de subvenciones de la administración catalana. Subvencions.cat. Elaborado por un experto en IA. No son rumores. Son registros oficiales.
85 concesiones registradas. Una decena de entidades. Una política sostenida en el tiempo. No una actuación aislada.
La cifra que cobra relevancia
Lo que hace más relevante esta cifra no es solo el monto. Es la continuidad.
No se trata de una concentración puntual de subvenciones en un solo ejercicio. Es una corriente estable de financiación pública catalana hacia organizaciones activas en Valencia, Castellón y Alicante.
Algunas reciben fondos por proyectos concretos. Otras, en cambio, aparecen año tras año en convocatorias nominativas. Subvenciones directas. Ayudas excluidas de concurrencia pública.
El grueso del dinero se concentra en muy pocas entidades.
Dos de ellas absorben por sí solas casi el 80% del total.
Acció Cultural del País Valencià. 4.214.300 euros.
Plataforma per la Llengua. 2.802.500 euros.
A bastante distancia aparecen Fundació Escola Valenciana. 600.000 euros. Edicions del País Valencià, SA, editora de la revista El Temps. 484.700 euros. Y la Fundació Francesc Eiximenis. 413.600 euros.
El caso de Acció Cultural del País Valencià
El caso más llamativo es el de Acció Cultural del País Valencià. Histórica entidad catalanista que encabeza con mucha diferencia el listado de beneficiarios.
Desde 2020 ha recibido 4,21 millones de euros en 12 concesiones.
Solo en 2020 obtuvo dos ayudas que sumaron más de 914.000 euros. Una de ellas para financiar el préstamo hipotecario derivado de la compra y adecuación del edificio El Siglo. Donde tiene su sede en el centro histórico de Valencia.
En 2021 volvió a superar los 914.000 euros. Con una nueva ayuda para esa carga hipotecaria y otra destinada a actividades culturales del proyecto 50 anys de llengua i cultura.
La secuencia prosiguió después. En 2022 recibió 647.879 euros en subvenciones excluidas de concurrencia pública. En 2023 la cantidad ascendió a 985.600 euros. Gracias sobre todo a una subvención nominativa de 658.761,93 euros vinculada a la propia ACPV y a la Institució Cívica de Pensament Joan Fuster.
En 2024 y 2025 siguieron llegando ayudas de 265.000 euros anuales.
Plataforma per la Llengua: la más capilar
El segundo gran receptor es Plataforma per la Llengua. Con 2,8 millones de euros y 23 concesiones. Lo que la convierte en la entidad con mayor número de ayudas registradas.
Su volumen de financiación muestra una notable capilaridad institucional. Ha recibido fondos no solo del área de Cultura o Política Lingüística. Sino también de los departamentos del Gobierno regional catalán de Acción Exterior, Educación, Justicia, Derechos Sociales, Empresa y Trabajo o Territorio.
La financiación no depende de un solo departamento. Depende de varios resortes de la Administración catalana.
Solo en 2025 sumó 621.400 euros. Entre las partidas más significativas figuran 135.000 euros como subvención nominativa en el ámbito del fomento de la lengua catalana. 124.000 euros en otra subvención excluida de concurrencia pública por el mismo concepto. 124.000 euros más a cargo de Empresa y Trabajo. 92.350 euros desde Derechos Sociales para actividades del Pla d'acció pel català. Y otras ayudas específicas en Educación, Justicia y Acción Exterior.
Medios, fundaciones y estructuras culturales
Más allá de los dos grandes nombres, el mapa de ayudas dibuja una red amplia de apoyos a medios y entidades culturales implantados en territorio valenciano.
Edicions del País Valencià, editora de la revista semanal El Temps, ha recibido 484.700 euros en ocho concesiones. Las ayudas se concentran en subvenciones estructurales para medios de comunicación en catalán. Aunque se editen desde Valencia.
También aparece Edicions La Veu del País Valencià. Con 58.000 euros. Y Valencia Extra, digital editado en catalán. Con 108.800 euros en cinco concesiones.
En el ámbito fundacional destacan otros tres nombres. La Fundació Escola Valenciana recibió 600.000 euros entre 2020 y 2025. La Fundació Francesc Eiximenis acumuló 413.600 euros. Y la Fundació Samboride sumó 134.600 euros.
A menor escala aparece también la editorial Tres i Quatre. Con 84.500 euros. Y la Universidad de Alicante. Que en 2025 recibió 3.752 euros para un proyecto de difusión de la investigación en el ámbito de las letras.
Lo que nadie te cuenta de estas subvenciones
Aquí es donde toca ser honestos.
Porque cuando un Gobierno regional usa dinero público para financiar entidades en otra comunidad autónoma, algo hay que preguntarse.
Valencia tiene su identidad. Tiene su lengua propia. Tiene su cultura. Al igual que Cataluña.
Pero esto no va de cultura. Va de algo más.
La fotografía de conjunto revela un patrón claro. La financiación catalana no se limita a una sola gran asociación simbólica. Se distribuye entre medios de comunicación, estructuras editoriales, fundaciones culturales y plataformas de activismo lingüístico.
Unas veces bajo convocatorias ordinarias. Otras, mediante subvenciones nominativas o directas. Unas veces con importes modestos. Otras, con sumas de cientos de miles de euros.
El dato político más significativo es que esta línea de apoyo no se agotó con el cambio de etapa en la Generalitat catalana. Con la llegada de los socialistas al poder.
Lejos de frenarse, en 2025 las ayudas siguieron fluyendo hacia las mismas organizaciones. O hacia su entorno natural.
Esa continuidad refuerza la idea de una estrategia institucional sostenida durante años. Para apuntalar en la Comunidad Valenciana un ecosistema cultural, mediático y asociativo alineado con la expansión del catalanismo y del independentismo.
La típica pregunta necesaria
¿Con qué dinero se financian estas subvenciones?
Con dinero público catalán. Que viene de los impuestos de los catalanes. Pero también del sistema de financiación autonómico. Donde todos los españoles ponemos.
Y cuando ese dinero se usa para extender una visión política en otra comunidad autónoma, uno se pregunta.
¿Es esto cultura? ¿O es otra cosa?
Porque la cultura no necesita imponerse. La cultura se comparte. Se respeta. No se financia desde fuera para crecer dentro.
Valencia no es Cataluña. Tiene su propia identidad. Su propia historia. Su propia lengua, con sus variantes. Y sus propios deseos.
Pero cuando casi nueve millones de euros entran en juego, los deseos pueden torcerse.
Las preguntas que quedan abiertas
¿Es legal que una comunidad autónoma financie entidades en otra? ¿Hay algún límite a esto?
También cabe preguntarse: ¿qué opinan los valencianos de esto? ¿Los que no se sienten parte del proyecto pancatalanista?
Y sobre todo: ¿dónde está el límite entre promoción cultural y expansión ideológica?
La identidad
Casi nueve millones de euros. Seis años. Dinero público. De todos. Que se usa para financiar una visión política en otra comunidad autónoma.
Valencia no es Cataluña. Lo sabe cualquiera que haya pisado las dos tierras. Pero cuando el dinero entra en juego, las identidades se pueden torcer. Las culturas se pueden politizar. Y lo que empieza como promoción, puede acabar como imposición.
Lo curioso es que esto no cambió con el Gobierno. Socialistas o no, las ayudas siguen fluyendo. Mismas entidades. Mismos objetivos. Misma dirección.
Al final, la cultura no necesita imponerse. Se comparte. Se respeta. O no es cultura.
Y los valencianos, todos, deberían tener voz en esto. No solo los que reciben el dinero.
Fuentes: The Objective, subvencions.cat, Generalitat de Cataluña, registros oficiales de subvenciones 2020-2025
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