El Cabildo de Gran Canaria ha solicitado este martes la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante el impacto de las lluvias en la isla. Diecinueve presas han llegado al límite de su capacidad. Doce carreteras están cortadas por corrimientos de tierras y desprendimientos. Varios núcleos poblacionales están confinados o incomunicados. La borrasca Therese descarga cantidades históricas de agua desde hace seis días. Pero la pregunta es inevitable: ¿por qué la administración central espera a que le pidan ayuda cuando hay vidas en juego? ¿No debería actuar de oficio, como hizo en Marruecos con los terremotos, en menos de 24 horas?
Hay emergencias que se gestionan. Y hay emergencias que se esperan. Cuando un Cabildo tiene que activar el nivel 2 para que la UME se movilice, no es solo protocolo. Es burocracia. Y la burocracia, cuando hay barrancos desbordados de por medio, siempre tiene destinatario.
Qué pide Gran Canaria, qué ocurre en la isla
El Cabildo de Gran Canaria ha solicitado este martes la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante el impacto que están teniendo las lluvias de las últimas horas en la isla.
El presidente del Cabildo, Antonio Morales, acaba de anunciar que va a activar el nivel de emergencia 2 en la isla con ese propósito.
Solo así puede contar con el apoyo del personal y la maquinaria pesada de que dispone la UME, que solo se moviliza cuando la situación escala a ese nivel y la comunidad autónoma asume la coordinación.
En estos momentos, 19 presas de Gran Canaria han llegado al límite de su capacidad y están aliviando agua hacia los barrancos.
Doce carreteras están cortadas por corrimientos de tierras, crecidas de los cauces o desprendimientos de rocas sobre la calzada.
También está a punto de rebosar el embalse de Las Niñas, el segundo mayor de la isla, con 5,18 millones de metros cúbicos de capacidad.
El peligro: barrancos secos que se llenan de golpe
La situación no supone un riesgo para las presas en sí mismas, pero, al haber llegado a su límite, los embalses ya no pueden retener más caudal.
Los barrancos están recibiendo mucha agua, cuando la mayoría de ellos están secos el resto del año.
El Cabildo de Gran Canaria lleva varios días alertando de que la crecida de los barrancos puede ser súbita, lo que comporta un gran peligro si no se evitan los cauces.
Este lunes, lanzó un aviso en redes sociales: «Hay personas que se están tomando a broma la borrasca y puede haber víctimas mortales. El agua puede bajar de golpe desde zonas altas y provocar crecidas repentinas».
Los pueblos confinados e incomunicados
Debido al peligro de una posible crecida del barranco, el Cabildo ha confinado en sus casas a los vecinos de Arteara, pequeño caserío de 38 habitantes situado aguas abajo de la presa de Fataga.
También ha sido confinado el pueblo de Fataga por riesgo de desprendimientos en la carretera GC-60.
Y desde hace días están incomunicados La Culata, en la cumbre, por hundimiento de la carretera que le da acceso.
El Hornillo, por el rebose de la presa de Los Pérez.
Y pequeños núcleos del barranco de Arguineguín.
La borrasca Therese: seis días de impacto
Este es el sexto día de impacto en Canarias de la borrasca Therese.
Primero provocó vientos de 100 a 120 kilómetros por hora y olas de hasta cinco metros en el litoral.
Desde el fin de semana, está descargando cantidades históricas de agua.
En Gran Canaria, hay varios puntos que acumulan más de 300 litros por metro cuadrado recogidos.
Desde el comienzo del episodio hasta ayer lunes, habían entrado 14 millones de litros de agua en las presas del Cabildo de Gran Canaria.
Apenas almacenaban dos millones a 31 de enero, el 8% de su capacidad.
Esta noche ha comenzado a rebosar la de Fataga, que ha llenado ya su capacidad (327.894 metros cúbicos), cuando en enero estaba apenas al 4%.
Las lluvias súbitas: el cambio de patrón
Si hasta el sábado las lluvias llegaban en forma de frentes, desde la noche del domingo descargan en forma de aguaceros súbitos.
Se forman por nubes convectivas, más difíciles de predecir y más violentas.
Esta madrugada, han descargado 52,6 litros por metro cuadrado en Arucas, en el norte de la isla.
43,4 litros por metro cuadrado en Cuevas del Pinar, en el sur.
Y 21 litros en Las Palmas de Gran Canaria.
En el caso de Arucas, se han producido inundaciones y problemas en las carreteras que han llevado al Ayuntamiento a ordenar la suspensión de las clases escolares en todo el municipio.
Una decisión que también ha adoptado el Ayuntamiento de Firgas, también en el norte de Gran Canaria.
Preguntas que vale la pena hacerse
¿Por qué la Unidad Militar de Emergencias no se despliega de oficio cuando hay emergencias graves en territorio nacional? ¿Por qué hay que esperar a que un Cabildo o una Comunidad Autónoma active el nivel de emergencia?
También cabe preguntarse: ¿qué diferencia hay entre la respuesta al terremoto de Marruecos (menos de 24 horas) y la respuesta a emergencias domésticas como la DANA de Valencia o esta borrasca en Canarias? ¿Acaso las vidas españolas valen menos que las extranjeras?
Y sobre todo: ¿cuántas víctimas mortales hacen falta para que la administración central entienda que en las emergencias cada hora cuenta? ¿Es el protocolo más importante que las personas?
Contexto para entender el momento
La UME solo puede movilizarse cuando la situación escala a nivel de emergencia 2 o superior y la comunidad autónoma asume la coordinación. Esto está establecido en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil.
En noviembre de 2023, España envió ayuda a Marruecos en menos de 24 horas tras el terremoto que causó más de 2.900 muertos. No hubo solicitud formal previa. La decisión fue política, directa.
En octubre de 2024, la DANA de Valencia causó más de 200 muertos. La respuesta del Gobierno fue criticada por lenta. Las ayudas llegaron días después. El dinero de las donaciones ciudadanas (más de 30 millones) aún no tiene destino claro más de un año después.
Canarias sufre episodios de lluvias torrenciales de forma recurrente. La orografía de las islas, con barrancos secos la mayor parte del año, multiplica el peligro de crecidas súbitas.
Reflexión final
Diecinueve presas al límite. Doce carreteras cortadas. Pueblos confinados. Y la UME espera a que le pidan ayuda. Cuando un terremoto en Marruecos moviliza al Estado en 24 horas, pero una borrasca en Canarias requiere activar niveles y esperar solicitudes, algo está roto. No es el protocolo. Es la prioridad. Las emergencias no entienden de burocracia. Las vidas, menos.
Datos clave
- Solicitud: Cabildo de Gran Canaria pide ayuda de la UME (martes 24 de marzo de 2026).
- Nivel activado: Emergencia 2 en la isla.
- Presas al límite: 19 embalses han llegado a su capacidad máxima.
- Carreteras cortadas: 12 por corrimientos, crecidas o desprendimientos.
- Pueblos confinados: Arteara (38 habitantes) y Fataga.
- Pueblos incomunicados: La Culata, El Hornillo, núcleos de Arguineguín.
- Embalse Las Niñas: A punto de rebosar; 5,18 millones de m³ de capacidad.
- Embalse Fataga: Rebosando; 327.894 m³ de capacidad (en enero estaba al 4%).
- Borrasca: Therese; sexto día de impacto en Canarias.
- Vientos iniciales: 100 a 120 km/h; olas de hasta 5 metros.
- Lluvia acumulada: Más de 300 litros/m² en varios puntos de Gran Canaria.
- Entrada en presas: 14 millones de litros desde el inicio del episodio.
- Capacidad enero 2026: 2 millones de litros (8% de capacidad).
- Lluvias súbitas: Desde la noche del domingo; nubes convectivas.
- Arucas: 52,6 litros/m² esta madrugada; clases suspendidas.
- Firgas: También suspende clases; norte de Gran Canaria.
- Cuevas del Pinar: 43,4 litros/m²; sur de la isla.
- Las Palmas de Gran Canaria: 21 litros/m² registrados.
Fuentes: The Objective, Cabildo de Gran Canaria, Ayuntamientos de Arucas y Firgas, datos de la borrasca Therese
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