«Solo el pueblo salva al pueblo» fue el lema que se popularizó tras la DANA ocurrida en Valencia el 29 de octubre de 2024. Los españoles respondieron con una oleada de solidaridad que incluyó aportaciones económicas por más de 30 millones de euros. El Gobierno abrió una cuenta en el Tesoro Público para canalizar las donaciones. Prometieron que sería «rápida, sencilla y segura». Ha pasado más de un año. Nadie sabe dónde está ese dinero. El Ministerio de Economía dice que no lleva «un registro con ese nivel de desagregación». El Consejo de Transparencia instó al Gobierno a publicar el destino. La Generalitat valenciana exigió explicaciones. Un ciudadano presentó una reclamación. La pregunta es inevitable: ¿cuánto tiempo puede el Estado retener dinero donado sin rendir cuentas?
Hay donaciones que se hacen con el corazón. Y hay donaciones que se gestionan con la burocracia. Cuando 30 millones de euros entran en una cuenta llamada «donaciones DANA» y luego desaparecen en la cuenta operativa del Tesoro, no es solo opacidad. Es un mensaje. Y los mensajes, cuando hay víctimas de por medio, siempre tienen destinatario.
Los hechos: qué se donó, qué se prometió
El Gobierno de España recibió más de 30 millones de euros en la cuenta abierta para canalizar las donaciones tras la DANA de Valencia, según los datos aportados por el Ministerio de Economía en respuesta a una solicitud de The Objective al Portal de Transparencia.
La cuenta para los afectados por el fenómeno meteorológico, creada en noviembre de 2024, percibió un total de 30.059.766,60 euros hasta principios del mes de marzo de 2026.
De ese capital, 31.370,76 euros se corresponden con aportaciones hechas por particulares. 6.153,25 euros provienen de contribuciones de empresas. 30.022.242,59 euros son donativos de organizaciones.
Dicha cuenta bancaria fue creada tras la disposición adicional undécima del Real Decreto Ley 7/2024, por el que se adoptaron medidas de apoyo para la DANA con el fin de recibir donaciones y contribuir a la financiación de los correspondientes gastos para la reconstrucción y ayuda a los afectados.
De esta manera, se garantizaba a todos los ciudadanos que quisieran enviar donaciones poder hacerlas «de forma rápida, sencilla y segura». «Las donaciones se efectúan directamente a través del Estado, sin mediación de entidad privada o fundación; además, los donantes que quieren obtener algún beneficio fiscal pueden incluir su NIF en la transferencia», se indica en la web del Ministerio de Economía.
La respuesta del Ministerio: «No hay registro desagregado»
La cartera dirigida por Carlos Cuerpo responde de manera parcial a una de las tres cuestiones requeridas por este periódico, que solicitó conocer el importe total de donaciones recibidas por el Tesoro Público desglosado por el tipo de donante (personas físicas, empresas y organizaciones), los diez importes más cuantiosos donados por particulares —protegiendo su anonimato— y la cantidad donada por cada empresa u organización junto con su identificación.
Economía informa de que la información disponible se refiere a los ingresos en cuentas abiertas específicamente para recibir donaciones. La función del Tesoro Público es traspasar los saldos a la cuenta operativa del Tesoro en el Banco de España. Es la oficina de contabilidad del banco la que certifica los fondos y los califica, según se trate de donaciones u otro tipo de recaudaciones.
La única cuenta abierta precisamente para recibir este tipo de ingresos es la denominada «donaciones DANA». Por ello, precisan que desde el centro únicamente pueden facilitar el dinero recibido en dicha cuenta y, respecto a las otras consultas de este medio, no disponen de los mismos, ya que «no se lleva un registro con ese nivel de desagregación».
La opacidad: más de un año sin saber el destino
Ha pasado ya más de un año desde la apertura de esta cuenta bancaria, pero todavía se desconoce qué ha ocurrido o va a ocurrir con este dinero.
El pasado mes de octubre, la vicepresidenta primera de la Generalitat y portavoz del Consell, Susana Camarero, denunció la situación y exigió al Ejecutivo de Pedro Sánchez que aclarase «qué ha pasado con el dinero de la cuenta de donaciones que abrieron en el Tesoro Público y de la que, un año después, nadie sabe nada».
Posteriormente, un ciudadano solicitó sin éxito esta información mediante el Consejo de Transparencia. El ministerio competente no otorgó ninguna explicación al demandante de por qué no se le facilitaban todos los datos requeridos, por lo que el ciudadano interpuso una reclamación.
Ya en la fase de alegaciones de este proceso, la cartera de Economía reveló su estrategia: había «desdoblado» la solicitud, trasladando los puntos restantes al Ministerio de Hacienda por considerar que este último era el órgano competente para responder sobre créditos presupuestarios y beneficios fiscales.
Sin embargo, la información continuó sin conocerse. Por ello, el Consejo de Transparencia instó entonces al Gobierno a publicar el destino de las ayudas de particulares donadas a los afectados por la DANA a través de la cuenta del Tesoro Público.
Preguntas que vale la pena hacerse
¿Cómo es posible que el Estado español no lleve un registro desagregado de 30 millones de euros donados para una catástrofe concreta? ¿Es incompetencia técnica o es opacidad deliberada? ¿Qué diferencia hay entre una cuenta «donaciones DANA» y cualquier otra cuenta del Tesoro si el dinero se mezcla y desaparece?
También cabe preguntarse: ¿quién decide cómo se gasta ese dinero? ¿Hay un criterio público? ¿Hay un seguimiento? ¿O los 30 millones se diluyen en el presupuesto general sin que nadie sepa qué se financió con ellos?
Y sobre todo: ¿qué mensaje se envía a los ciudadanos que donaron de buena fe cuando el Estado no es capaz de decir dónde fue su dinero? ¿Volverán a confiar en una próxima catástrofe? ¿O aprenderán que donar al Estado es como tirar el dinero a un pozo sin fondo?
Contexto para entender el momento
La DANA del 29 de octubre de 2024 fue una de las mayores tragedias naturales recientes en España. Cientos de víctimas. Pueblos arrasados. Familias destrozadas.
La solidaridad ciudadana fue masiva. Voluntarios desplazados. Donaciones en metálico. Campañas en redes sociales. El lema «Solo el pueblo salva al pueblo» se hizo viral ante la percepción de inacción institucional.
El Gobierno abrió la cuenta en noviembre de 2024. Prometió transparencia. Prometió agilidad. Prometió que el dinero llegaría a los afectados.
Más de un año después, la Generalitat valenciana dice que no sabe nada. Los ciudadanos que reclamaron información no la reciben. El Consejo de Transparencia tiene que instar al Gobierno a publicar el destino.
La burocracia, mientras tanto, se escuda en que «no hay registro desagregado». Como si 30 millones de euros fueran calderilla que no merece contabilidad específica.
Reflexión final
La confianza no es abstracta. Se construye con hechos. Con transparencia. Con cuentas claras.
Cuando un ciudadano dona 10 euros para una catástrofe, no está haciendo una transferencia bancaria. Está haciendo un acto de fe. Fe en que ese dinero ayudará. Fe en que el Estado gestionará bien. Fe en que las víctimas recibirán ayuda.
Pero cuando la fe se rompe, no se repara fácil.
30 millones de euros no son poca cosa. Son 30 millones de razones para exigir transparencia. Son 30 millones de motivos para rendir cuentas. Son 30 millones de oportunidades para demostrar que el Estado puede ser digno de confianza.
El Ministerio dice que no lleva registro. La Generalitat dice que no sabe nada. El Consejo de Transparencia tiene que instar a publicar. Los ciudadanos que reclamaron no reciben respuesta.
Y mientras, las víctimas de la DANA siguen esperando. No solo ayuda. Esperan verdad. Esperan saber que su solidaridad no se perdió en un laberinto burocrático.
Porque al final, el dinero puede recuperarse. Las cuentas pueden aclararse. Pero la confianza, cuando se pierde, es como una casa arrasada por la DANA.
Se puede reconstruir. Pero nunca será igual que antes.
Datos clave
- Total donado: 30.059.766,60 euros en la cuenta «donaciones DANA» del Tesoro Público (noviembre 2024 - marzo 2026).
- Desglose: 31.370,76 euros particulares; 6.153,25 euros empresas; 30.022.242,59 euros organizaciones.
- Marco legal: Disposición adicional undécima del Real Decreto Ley 7/2024.
- Promesa gubernamental: Donaciones «rápidas, sencillas y seguras» directamente a través del Estado.
- Respuesta del Ministerio: No disponen de registro «con ese nivel de desagregación»; el Tesoro traspasa saldos a cuenta operativa del Banco de España.
- Denuncia Generalitat: Susana Camarero (vicepresidenta primera y portavoz del Consell) exigió explicaciones en octubre de 2025; «un año después, nadie sabe nada».
- Consejo de Transparencia: Ciudadano solicitó información sin éxito; interpuso reclamación; Consejo instó al Gobierno a publicar el destino de las ayudas.
- Estrategia del Ministerio: «Desdobló» la solicitud, trasladando puntos restantes al Ministerio de Hacienda por créditos presupuestarios y beneficios fiscales.
- Tiempo transcurrido: Más de un año desde la apertura de la cuenta sin información pública sobre el destino del dinero.
- Ministro responsable: Carlos Cuerpo, Ministerio de Economía.
Fuentes: The Objective, Ministerio de Economía, Portal de Transparencia, Consejo de Transparencia, Generalitat Valenciana, Real Decreto Ley 7/2024
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