Una encuesta del CIS impulsada por Igualdad revela una sociedad dividida: rechaza la prostitución como sistema, pero duda a la hora de penalizar a quienes la consumen. Mientras, el proyecto de ley abolicionista se retrasa y el debate sigue abierto
REDACCIÓN | SOS RADIO ESPAÑA
26 de febrero de 2026
26 de febrero de 2026
Imagina esta escena: una persona responde a una encuesta. A la pregunta "¿Es la prostitución violencia contra las mujeres?", dice que sí. Rotundo. Minutos después, le preguntan si habría que castigar a quien paga por sexo. Y duda. O dice que no. No es un caso aislado: es el retrato de una sociedad que siente, pero no sabe cómo actuar.
Los datos acaban de publicarse: el 69% de los españoles considera que la prostitución es "una forma de violencia contra las mujeres". La cifra sube al 75,1% entre las mujeres. Casi ocho de cada diez creen que pone en riesgo la dignidad de quienes la ejercen. Y más del 75% opina que la mayoría son víctimas de explotación.
Pero ahí llega el giro: el 70% rechaza castigar a los "puteros". Siete de cada diez. La misma sociedad que condena el sistema, se frena a la hora de penalizar a quien lo sostiene con su dinero. ¿Hipocresía? ¿Miedo a las consecuencias no deseadas? ¿O una intuición profunda de que el derecho penal no es la única herramienta para transformar la realidad?
La encuesta que no solo mide: también interpela
El estudio, elaborado con el CIS e impulsado por el Ministerio de Igualdad, no es una foto neutra: es un espejo. Y lo que refleja es incómodo.
Ana Redondo, ministra de Igualdad, lo ha dicho claro: "La ciudadanía no concibe la prostitución como una actividad económica, sino como la expresión de la desigualdad estructural". Para ella, el informe "lleva a la idea de abolición". Y tiene razón en parte. Pero los datos también muestran algo más: que la abolición no es solo una cuestión de voluntad política, sino de consenso social sobre cómo lograrla.
Porque cuando casi la mitad de la población prioriza la educación en igualdad como medida principal para erradicar la prostitución, y solo tres de cada diez apuestan por castigar a los clientes, el mensaje es claro: la sociedad quiere transformar, pero no necesariamente mediante el castigo.
La paradoja del castigo: ¿proteger o criminalizar?
Aquí surge la tensión más profunda. Si la prostitución es violencia, ¿por qué no penalizar a quien la ejerce como cliente? La respuesta no está en los datos: está en el debate ético.
Para el abolicionismo clásico, penalizar la demanda es desmantelar el mercado. Para sus críticos, es empujar la actividad a la clandestinidad, haciendo más vulnerables a quienes ya lo son. La encuesta no resuelve esta disyuntiva: la pone sobre la mesa. Y eso es valioso.
Porque cuando el 82,4% de los encuestados apoya la cárcel para quienes se lucran con la prostitución ajena (proxenetas, dueños de clubes), pero solo la mitad ve viable sancionar al cliente, hay un matiz importante: la sociedad distingue entre explotación y consumo. ¿Es coherente? ¿O es una contradicción que revela la complejidad del fenómeno?
Pornografía, plataformas digitales y la nueva frontera
El informe no se limita a la prostitución callejera o en clubes. Aborda la pornografía y las plataformas como OnlyFans o JustForFans. Y aquí los datos son contundentes: el 93,3% defiende limitar el acceso de menores al porno. El 71,6% cree que fomenta la violencia contra las mujeres. Y un 95% exige que las plataformas eliminen contenido sexual no consentido.
Pero también hay matices: seis de cada diez conocen estas plataformas, y el conocimiento es mayor entre hombres y jóvenes. La necesidad económica aparece como el principal motivo para crear contenido íntimo. ¿Estamos ante una nueva forma de prostitución digital? ¿O ante un fenómeno distinto que requiere respuestas distintas?
La encuesta no da respuestas cerradas. Y quizás sea mejor así.
El proyecto de ley que se retrasa: ¿prudencia o bloqueo?
La ministra ha reconocido que el proyecto de ley para abolir la prostitución, previsto para 2025, se ha retrasado. "Son leyes muy complejas", ha dicho. "Estamos repensando, reevaluando". Y ha añadido que participan "especialistas, científicas, sociólogas, entidades sociales".
Es una buena noticia. Porque cuando un tema es tan sensible, la prisa es mala consejera. Pero también genera inquietud: ¿se retrasa por consenso o por desacuerdo? ¿Por profundidad o por cálculo político?
Lo que sí parece claro es que la sociedad espera algo más que un texto punitivo: espera un proyecto que combine protección, educación, alternativas económicas y, sí, también sanciones. Pero bien pensadas.
La pregunta que nadie hace en voz alta
Más allá de porcentajes y declaraciones, hay una cuestión de fondo: ¿queremos una sociedad que elimine la prostitución mediante el castigo, o mediante la transformación de las condiciones que la hacen posible?
No es una pregunta retórica. Porque si el 70% de los españoles rechaza castigar al cliente, quizás no sea por indulgencia, sino por intuición: saben que el derecho penal, por sí solo, no cambia estructuras. Saben que una mujer que ejerce la prostitución por necesidad económica no se libera porque encarcelen a quien paga: se libera cuando tiene alternativas reales.
Eso no invalida el abolicionismo. Lo profundiza.
Al final, los datos no mandan: interpelan
Esta encuesta no es un veredicto: es una invitación. A pensar. A debatir. A no conformarse con eslóganes.
El 69% dice que la prostitución es violencia. El 70% no quiere castigar al cliente. Ambas cifras son ciertas. Y ambas nos interpelan.
Porque la verdadera pregunta no es "¿qué pensamos?", sino "¿qué estamos dispuestos a hacer para cambiar lo que pensamos que está mal?".
Y esa respuesta no está en una encuesta. Está en nosotros.
📊 DATOS CLAVE:
- 69% de los españoles considera que la prostitución es violencia contra las mujeres (75,1% entre mujeres)
- 70% rechaza castigar a quienes pagan por prostitución ("puteros")
- 79,1% cree que la prostitución pone en riesgo la dignidad de quienes la ejercen
- 93,3% defiende limitar el acceso de menores a la pornografía
- 95% exige que las plataformas eliminen contenido sexual no consentido
- Casi la mitad prioriza la educación en igualdad como medida principal para erradicar la prostitución
- 82,4% apoya la cárcel para quienes se lucran con la prostitución ajena (proxenetas)
- Encuesta realizada a 10.019 personas por el CIS, impulsada por el Ministerio de Igualdad
🔍 CONTEXTO: Este debate se produce en un momento de reconfiguración global de las políticas sobre prostitución, con modelos abolicionistas, regulacionistas y prohibicionistas coexistiendo en Europa, mientras la digitalización multiplica las formas de explotación y autonomía sexual.
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