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Los legisladores de la UE han superado un obstáculo político clave en las negociaciones del euro digital. Lo que acerca el proyecto a su aprobación. Según un borrador de texto visto por Euronews, los ponentes parlamentarios implicados en la legislación han llegado a un acuerdo sobre el diseño del euro digital. Que podrá funcionar tanto online como offline.
El euro digital sería una forma electrónica de dinero en efectivo emitido por el Banco Central Europeo. Diseñado para situarse junto a los billetes de banco y los servicios de pago ofrecidos por los bancos comerciales.
La propuesta ha adquirido un nuevo peso político a medida que las tensiones económicas entre la UE y EE.UU. agudizan el debate sobre la dependencia europea de gigantes estadounidenses de los pagos, como Visa y Mastercard.
Según la propuesta de la Comisión Europea, los usuarios de euros digitales dispondrían de un monedero tanto para pagos en línea como fuera de línea. Con transacciones diseñadas para que no sean rastreables.
El bloqueo que duró meses
La situación en el Parlamento cambió el miércoles por la tarde. Cuando el político de centro-derecha Fernando Navarrete, ponente principal del expediente, anunció la retirada de su posición de reducir el ámbito de aplicación del euro digital únicamente al uso offline.
Su postura bloqueó el avance de las negociaciones durante meses. Poniendo en peligro todo el proceso legislativo, según tres fuentes conocedoras de las negociaciones.
El bloqueo político ha empujado a los líderes de la UE a acelerar los avances sobre el euro digital. En la reunión del Consejo Europeo del 19 de marzo, se fijaron el objetivo de aprobar la legislación sobre el euro digital para finales de 2026.
Como el Consejo, que representa a los países de la UE, ya ha adoptado su posición, el Parlamento Europeo es ahora la única institución que queda para hacer avanzar la ley.
Un único sistema de pago
Gracias a nuestras enmiendas y a nuestra firme postura, por fin hemos roto el bloqueo político sobre el euro digital. Se ha eliminado la distinción entre online y offline, y ahora se establece como un único sistema de pago. Así lo declaró a Euronews Pasquale Tridico, ponente de La Izquierda.
Sin embargo, los legisladores aún deben ponerse de acuerdo sobre dos aspectos clave.
Los límites de retención. Que determinan la cantidad máxima que un usuario puede almacenar en un monedero digital en euros.
Y la compensación. Que establece un modelo para reembolsar a los bancos comerciales que prestan servicios digitales en euros.
Aunque las negociaciones aún no han concluido, se espera que el texto se vote en la comisión de Economía del Parlamento antes del verano.
Lo que nadie te cuenta del euro digital
Aquí es donde la cosa se pone interesante.
Porque el euro digital no es solo una moneda electrónica. Es una herramienta geopolítica.
Europa lleva años dependiendo de Visa y Mastercard para sus pagos. Dos empresas estadounidenses que controlan el flujo de dinero en el continente. Cuando hay tensiones con EE.UU., ese control se convierte en vulnerabilidad.
El euro digital sería la forma que tiene Bruselas de decir: nosotros controlamos nuestro dinero.
Pero hay preguntas que quedan en el aire.
¿Quién tendrá acceso a los datos de las transacciones? ¿Qué pasará con la privacidad si el BCE puede rastrear cada pago? ¿Y qué ocurrirá con los bancos comerciales que ven cómo el Estado compite con ellos?
Los límites de retención son clave. Si puedes guardar poco dinero en tu monedero digital, el euro digital será complementario. Si puedes guardar mucho, se convierte en competencia directa de los bancos.
Y la compensación bancaria es el otro campo de batalla. Los bancos quieren que se les pague por intermediar. El BCE quiere que el servicio sea barato para los ciudadanos.
Alguien tendrá que ceder.
Las preguntas que quedan abiertas
¿Por qué Fernando Navarrete retiró su bloqueo justo ahora? ¿Hubo presión política detrás de su decisión?
También cabe preguntarse: ¿es el euro digital una herramienta de soberanía o una forma de controlar mejor el dinero de los ciudadanos?
Y sobre todo: ¿qué pasará con el efectivo físico cuando el euro digital esté plenamente operativo? ¿Desaparecerán los billetes poco a poco?
En perspectiva
El euro digital avanza. Sin prisa pero sin pausa. Finales de 2026 es la fecha. Parece lejos pero no lo es. Cuando llegue, cambiará la forma en que pagamos, en que guardamos dinero, en que nos movemos por la economía. Los bancos comerciales ven oportunidades y amenazas. Los ciudadanos ven comodidad y pierden privacidad. Europa ve soberanía frente a EE.UU. Pero la soberanía tiene un precio. Y ese precio lo pagamos todos. Cada transacción. Cada pago. Cada euro que se mueve. El dinero ya no será solo dinero. Será datos. Será información. Será poder. Y quien controle el euro digital, controlará ese poder. La pregunta no es si llegará. Es qué haremos cuando esté aquí.
Fuentes: Euronews, Parlamento Europeo, Banco Central Europeo, Comisión Europea
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