El consumo de MDMA, también conocido como éxtasis, desciende en Europa, mientras que el de ketamina y cocaína aumenta. En 2025, los residuos de MDMA detectados en las aguas residuales europeas disminuyeron casi un 16% en comparación con el año anterior. La cocaína subió un 22%. La ketamina se disparó un 41%. El estudio analizó muestras en 115 ciudades europeas. España aparece entre los países con mayor consumo de cocaína y éxtasis. La pregunta es inevitable: ¿qué dice una sociedad cuando sus jóvenes cambian el éxtasis de la fiesta por la ketamina del aislamiento?
Hay huellas que no se borran. Y hay verdades que solo salen cuando nadie mira. Cuando las aguas residuales de Europa revelan qué drogas consume cada ciudad, no es solo un estudio científico. Es un retrato. Y los retratos, cuando hay adicción de por medio, siempre tienen destinatario.
Los hechos: qué miden las aguas, qué revelan los datos
Un proyecto realizado en asociación con la Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA) analizó muestras de aguas residuales en 115 ciudades europeas durante 2025.
Los resultados muestran que los residuos de MDMA detectados disminuyeron casi un 16% en comparación con el año anterior.
"Yo diría que el fuerte descenso de MDMA es la mayor sorpresa que tenemos este año en Europa", explica João Matias, analista científico sobre consumo de drogas de la EUDA.
Una de las razones podría venir del descenso del consumo de MDMA entre los más jóvenes. "De los 15 a los 24 años, vemos que las preferencias de los consumidores se dirigen hacia otras sustancias como la ketamina, pero también hacia las catinonas sintéticas", afirma.
Este descenso no se había observado durante la pandemia de Covid-19, a pesar de que se cerraron los locales de ocio nocturno y recreativo.
Cocaína y ketamina: el ascenso imparable
En cambio, de 2024 a 2025, la carga de metabolito de cocaína detectada en las aguas residuales europeas aumentó un 22%.
"En cuanto al consumo de cocaína, sabemos y estamos viendo este aumento constante ya desde hace tres o cuatro años. También coincide con un aumento de la disponibilidad de cocaína en el mercado europeo, pero también un poco en todo el mundo. Así que no nos sorprende tanto", explicó el analista.
En el mismo periodo, la detección de ketamina en las aguas residuales aumentó un 41%, en parte debido a una mayor disponibilidad en el mercado ilícito y al aumento de su popularidad entre los jóvenes.
"Para los que son más jóvenes y deciden consumir drogas, vemos que la ketamina es una de las drogas de su elección, sobre todo por sus efectos", sostuvo Matias.
El mapa del consumo: dónde se consume qué
El estudio pone de relieve los diferentes hábitos de consumo de drogas en Europa.
Las mayores cargas de MDMA se encontraron en ciudades situadas en Bélgica, España y los Países Bajos. Los niveles más altos de ketamina en las aguas residuales se controlaron en Bélgica, Alemania y los Países Bajos.
El cannabis sigue siendo la droga ilícita más consumida en Europa, con unos 24 millones de consumidores el año pasado. Alrededor del 8,4% de los adultos europeos declaran haber consumido cannabis en el último año, según las encuestas nacionales.
Se detectó más cannabis en las aguas residuales de los Países Bajos, Alemania y Eslovenia, y sus niveles se mantuvieron estables en comparación con el año anterior.
La anfetamina era más común en el norte de Europa, mientras que la metanfetamina se consume más en la República Checa y Eslovaquia. El consumo tradicionalmente concentrado de metanfetamina en estos dos países está "vinculado a la producción nacional de esa sustancia en esa región".
Los datos sobre aguas residuales muestran que el consumo de cocaína sigue siendo mayor en Europa occidental y meridional, como en Bélgica, los Países Bajos y España.
Aunque estos países son puertos de entrada de la cocaína en Europa, Matias afirma que no establecería una relación causal directa entre la entrada de cocaína y los niveles de consumo.
El ritmo de la semana: fin de semana vs. días laborables
Curiosamente, el análisis de las aguas residuales detectó mayores niveles de cocaína y MDMA durante el fin de semana, mientras que las cargas de cannabis, anfetamina y metanfetamina fueron más regulares a lo largo de la semana.
También se observaron diferencias entre ciudades de un mismo país, que pueden explicarse en parte por la presencia de universidades, zonas de ocio nocturno y estructura de edad de la población.
Preguntas que vale la pena hacerse
¿Por qué los jóvenes europeos están abandonando el éxtasis de la fiesta por la ketamina del aislamiento? ¿Es un cambio generacional? ¿O es síntoma de una sociedad más deprimida, más desconectada?
También cabe preguntarse: si la cocaína lleva subiendo tres o cuatro años de forma constante, ¿por qué no hay políticas más agresivas contra el narcotráfico? ¿Es que la demanda es imparable o es que la oferta está demasiado bien protegida?
Y sobre todo: ¿qué dice de Europa que mida sus drogas a través de las aguas residuales? ¿Es ciencia útil? ¿O es que ya no hay otra forma de saber la verdad sobre lo que consume su propia población?
Contexto para entender el momento
El análisis de aguas residuales se ha convertido en una de las herramientas más fiables para medir el consumo real de drogas. Las encuestas tradicionales dependen de la honestidad del consumidor. Las aguas no mienten.
Cada persona excreta metabolitos de las sustancias que consume. Estos llegan a las depuradoras. Los científicos los miden. Y así saben qué, cuánto y cuándo se consume en cada ciudad.
La EUDA coordina este proyecto desde hace años. 115 ciudades. 27 países. Datos semanales. Es el termómetro más preciso de la adicción europea.
España aparece consistentemente en los primeros puestos de consumo de cocaína y éxtasis. Barcelona, Madrid, Valencia y Málaga suelen registrar los niveles más altos del país.
La ketamina era hace una década una droga de nicho. Veterinarios. Fiestas muy específicas. Hoy está en cualquier macrofiesta. En cualquier botellón. En cualquier universidad.
Reflexión final
Las drogas no son el problema. Son el síntoma.
Cuando una generación cambia el éxtasis de la fiesta por la ketamina del aislamiento, algo se ha roto. No en la química. En el alma.
El éxtasis es social. Se baila. Se suda. Se comparte. La ketamina es solitaria. Te desconecta. Te aísla. Te lleva a otro lugar.
¿Por qué los jóvenes de 2026 prefieren irse a otro lugar en lugar de estar en este?
La cocaína sube un 22%. La ketamina un 41%. El éxtasis cae un 16%. Números. Pero detrás hay nombres. Hay familias. Hay vidas que se desvanecen en una línea blanca o en una jeringuilla.
Europa mide sus drogas en las aguas residuales porque ya no puede medirlas en las conciencias. Porque la verdad ya no se pregunta. Se analiza. Se cuantifica. Se publica.
Pero ningún estudio puede responder la pregunta importante: ¿por qué?
¿Por qué 24 millones de europeos consumen cannabis cada año? ¿Por qué la cocaína no para de subir desde hace cuatro años? ¿Por qué la ketamina es ahora la droga de los jóvenes?
Las respuestas no están en las depuradoras. Están en las casas. En las escuelas. En las familias rotas. En los futuros cancelados. En la sensación de que nada va a mejorar.
Porque al final, nadie se droga para sentirse peor. Se droga para sentirse mejor. O para no sentir nada.
Y cuando una sociedad entera busca no sentir... quizás el problema no es la droga.
Es lo que hay que sentir.
Datos clave
- Estudio: Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA); 115 ciudades europeas analizadas.
- MDMA/éxtasis: Disminución del 16% en residuos detectados en aguas residuales (2025 vs 2024).
- Cocaína: Aumento del 22% en carga de metabolito detectada (2024-2025); tendencia al alza desde hace 3-4 años.
- Ketamina: Disparo del 41% en detección en aguas residuales; mayor popularidad entre jóvenes.
- Cannabis: Droga ilícita más consumida en Europa; 24 millones de consumidores anuales; 8,4% de adultos europeos consumieron en último año.
- Países con más MDMA: Bélgica, España y Países Bajos.
- Países con más ketamina: Bélgica, Alemania y Países Bajos.
- Países con más cannabis: Países Bajos, Alemania y Eslovenia.
- Anfetamina: Más común en norte de Europa.
- Metanfetamina: Concentrada en República Checa y Eslovaquia; vinculada a producción nacional en esa región.
- Cocaína en España: Mayor consumo en Europa occidental y meridional; España entre países con niveles más altos.
- Patrón semanal: Cocaína y MDMA más altos en fin de semana; cannabis, anfetamina y metanfetamina regulares toda la semana.
- Factores de variación: Universidades, zonas de ocio nocturno, estructura de edad de la población.
- Experto citado: João Matias, analista científico sobre consumo de drogas de la EUDA.
Fuentes: Euronews, Agencia de la Unión Europea sobre Drogas (EUDA), proyecto de análisis de aguas residuales europeas, encuestas nacionales de consumo de drogas
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