El conflicto bélico en Irán, desencadenado tras los ataques de Estados Unidos e Israel, ya pasa factura al campo español. Según estimaciones del propio sector agrario, el sobrecoste acumulado supera los 100 millones de euros, impulsado principalmente por el encarecimiento del gasóleo, que ha subido un 28%, y de los fertilizantes, con incrementos cercanos al 40%. El impacto económico diario se sitúa entre 2,4 y 5,8 millones de euros desde el inicio de la crisis, el pasado 28 de febrero. La tonelada de urea ha alcanzado los 600 euros, un 30% más que antes del estallido. Las exportaciones sufren retrasos de 10 a 20 días por el desvío de rutas comerciales. La pregunta es inevitable: ¿quién va a pagar la factura cuando los alimentos suban de precio?
Hay guerras que se libran lejos. Y hay guerras que se pagan en casa. Cuando un conflicto en Oriente Medio encarece los fertilizantes un 40% y el gasóleo un 28%, no es solo geopolítica. Es el pan de cada día. Y el pan, cuando hay campo de por medio, siempre tiene destinatario.
Qué cuesta más, cuánto y por qué
El conflicto bélico en Irán, desencadenado tras los ataques de Estados Unidos e Israel, ya pasa factura al campo español.
Según estimaciones del propio sector agrario, el sobrecoste acumulado supera los 100 millones de euros, impulsado principalmente por el encarecimiento del gasóleo, que ha subido un 28%, y de los fertilizantes, con incrementos cercanos al 40%.
Las primeras evaluaciones técnicas apuntan a que los cultivos más afectados son los de cereales, oleaginosas y cítricos.
Las organizaciones agrarias calculan además que el impacto económico diario se sitúa entre 2,4 y 5,8 millones de euros desde el inicio de la crisis, el pasado 28 de febrero.
En el caso del combustible, el análisis de Asaja cifra el sobrecoste semanal en 19 millones, lo que equivale a unos 2,7 millones al día.
El momento clave: campaña de abonado de cobertera
La escalada de precios coincide con un momento clave para el campo: la campaña de abonado de cobertera, cuando aumenta de forma notable la demanda de fertilizantes.
En este contexto, la tonelada de urea, uno de los principales componentes del abono, ha alcanzado los 600 euros, aproximadamente un 30% más que antes del estallido del conflicto.
Más allá de los insumos, el sector también acusa el encarecimiento del transporte marítimo.
El desvío de rutas comerciales está provocando retrasos de entre 10 y 20 días, saturación portuaria y escasez de contenedores.
Esta situación complica especialmente las exportaciones, con previsiones de dificultades para acceder a mercados como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
Los cultivos más vulnerables
El cereal, altamente dependiente de fertilizantes nitrogenados, se sitúa entre los más vulnerables.
Por su parte, la citricultura ha visto elevar sus costes en torno a un 12%, mientras que la horticultura intensiva sufre la presión de los precios energéticos.
En la ganadería, la incertidumbre gira en torno a la evolución de los costes de alimentación, energía y carburantes.
La especulación: precios que suben sin escasez real
Desde el sector agrario advierten de que parte de las subidas responde a movimientos especulativos más que a una escasez real.
Organizaciones como COAG denuncian que los precios ya reflejan incrementos pese a que muchos insumos proceden de compras anteriores al conflicto.
UPA, por su parte, subraya que este encarecimiento llega en un momento especialmente delicado, coincidiendo con el repunte del consumo de gasóleo por las siembras de primavera.
La proyección: 560 millones si la guerra continúa
Aún sin una estimación definitiva del impacto total, Unión de Uniones advierte de que, si la situación se prolonga hasta final de año, el sobrecoste podría alcanzar los 560 millones de euros.
Ante este escenario, las organizaciones agrarias reclaman medidas urgentes como la aplicación de un IVA reducido del 10% para insumos agrícolas, rebajas fiscales, bonificaciones en el IBI rústico y ayudas directas.
El objetivo es aliviar la presión sobre el campo mientras se estabilizan los mercados.
Las cooperativas: amortiguador temporal
Gabriel Trenzado, director general de Cooperativas Agro-alimentarias de España, advierte de que el sector agrario se enfrenta a una situación marcada por la incertidumbre y el encarecimiento de los costes de producción.
Trenzado explica que el impacto ya es visible "en un mercado de hidrocarburos que es bastante especulativo", lo que repercute directamente en el día a día de los agricultores.
Existe una clara diferencia entre quienes están integrados en cooperativas y quienes operan de forma independiente.
"Hay cooperativas que tienen almacenados fertilizantes y pueden mantener los precios a lo que costaron sus compras", indica.
Sin embargo, advierte de que esta protección es temporal: "En la medida en que vayan viniendo nuevas compras en un entorno de absoluta incertidumbre, la actualización de precios provocará incrementos importantes".
El comercio global: fletes disparados y barcos subastados
El directivo pone el foco no solo en el encarecimiento de insumos, sino también en las disrupciones del comercio global.
Según detalla, "los fletes se están disparando" y existe una creciente inseguridad sobre el suministro de materias primas y su precio final.
Incluso denuncia prácticas anómalas en el mercado: "Nos llegan noticias de que se están subastando barcos, incluso incumpliendo acuerdos preestablecidos".
Esta situación afecta de lleno a las exportaciones agroalimentarias, especialmente hacia zonas vinculadas a Oriente Medio.
"No se sabe qué va a pasar con muchos contenedores de productos que se exportan", afirma, citando ejemplos como el aceite de oliva o el vino destinados a mercados del norte de África.
Preguntas que vale la pena hacerse
¿Por qué los precios suben un 40% cuando muchos fertilizantes se compraron antes del conflicto? ¿Es escasez real o es especulación aprovechando la guerra?
También cabe preguntarse: ¿quién va a pagar la factura final? ¿Los agricultores absorberán los costes? ¿O los consumidores verán subir los precios en el supermercado?
Y sobre todo: ¿qué medidas puede tomar el Gobierno español si la guerra se prolonga? ¿Ayudas directas? ¿Intervención de mercados? ¿O dejar que el sector se ajuste solo?
Datos clave
- Sobrecoste acumulado: Más de 100 millones de euros desde el 28 de febrero de 2026.
- Impacto diario: Entre 2,4 y 5,8 millones de euros diarios.
- Gasóleo agrícola: Subida del 28%.
- Fertilizantes: Incrementos cercanos al 40%.
- Urea: 600 euros la tonelada (+30% desde el inicio del conflicto).
- Sobrecoste semanal combustible: 19 millones de euros (Asaja).
- Retrasos transporte: Entre 10 y 20 días por desvío de rutas comerciales.
- Cultivos más afectados: Cereales, oleaginosas y cítricos.
- Citricultura: Costes elevados un 12%.
- Proyección anual: 560 millones de euros si la situación se prolonga hasta final de 2026.
- Mercados afectados: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, norte de África.
- Exportaciones en riesgo: Aceite de oliva, vino y productos agroalimentarios.
- Medidas reclamadas: IVA reducido al 10% para insumos, rebajas fiscales, bonificaciones IBI rústico, ayudas directas.
- Cooperativas: Más de 30.000 millones de euros de facturación anual.
- Empleo sector: Más de 700.000 personas empleadas directamente.
- Prácticas anómalas: Barcos subastados incumpliendo acuerdos preestablecidos.
Fuentes: Euronews, Cooperativas Agro-alimentarias de España, Asaja, COAG, UPA, Unión de Uniones, datos del sector agrario español
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